Si bien el reto del gerente de marca es lograr enamorar a sus consumidores y generar una comunidad de brand lovers, leales e incondicionales a la marca, no en todos los casos se logra su máxima evidencia: hacer que el cliente tenga, literalmente, la marca tatuada en la piel. Sin embargo, ya ni siquiera esto es sinónimo de fidelidad eterna, veamos por qué:

 

Por fortuna, para McDonalds, existente diversos amantes de su emblemática Big Mac, quienes no solo se han encargado de consumir el producto y hablar bien de él, sino comunicarlo de manera permanente en su piel con un tatuaje.

 

Esta situación en lugar de preocupar a Burger King, su principal rival de la marca de comidas rápidas, se convirtió en un interesante desafío: Convencer a quienes tenían en su piel una Big Mac para cambiárselos por una Big King.

 

Los invitamos a ver el siguiente video que narra tan interesante caso de marketing.

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Juliana FIRMA