Por más de 100 años, Oreo, la gran marca de Nabisco, ha conquistado el mundo entero con su exclusivo sabor y su tradicional forma de consumo que pasa de generación en generación. Tan divertido como dividir la galleta en dos partes, comerse la cremita, cerrarla de nuevo y sumergirla en leche, ha sido lo que los abuelos le enseñan a sus nietos, el padre al hijo, y el hermano mayor al menor.

 

 

De una manera tierna, basada en compartir, en enseñar, en aprender y, por supuesto en consumir y disfrutar, Oreo ha conquistado el corazón de grandes y chicos durante un siglo.  Sin embargo, recientemente el lenguaje comunicativo de la marca cambió, así como los valores asociados a la galleta, tal como se evidencia en el siguiente comercial, donde la marca pasa de la tradición a la imaginación, protagonizada por la ficción, la inclusión de personajes femeninos en su publicidad y quizá un toque de humor divertido.

 

 

El cambio es radical en términos de comunicación de marca, valores asociados a la misma, lenguaje, tono y hasta la identidad de la marca, y a ti, ¿qué tal te parece la transformación?

 

Juliana FIRMA