La célula de una marca le permite a la marca conservar su identidad y a la vez adaptase a los diferentes mercados. Así, la célula de marca se conforma por dos partes fundamentales: el núcleo de marca y la membrana de la misma.

 

El núcleo de la marca le permite conservar su identidad y su esencia. Así, todas las galletas Oreo, por ejemplo, tienen el mismo sabor (independientemente si las compramos en un punto de venta o en otro). Todos los Subways huelen a especies y condimentos que identifican el lugar (incluso en los puntos de venta de otros países).

 

Por otra parte, la membrana de la marca busca que ésta se ajuste a las necesidades de los diferentes mercados. ¿Sabías que Maggi (la marca de la multinacional Suiza Nestlé) ofrece solamente para Colombia la sopa de Ajiaco? ¿Sabías, por ejemplo, que solo en México McDonalds incluye en su portafolio Molletes?

 

Los recomendable entonces, es que las marcas siempre tangan un núcleo y una membrana, es decir, una esencia que no cambie en el largo plazo y conserve su identidad, y unos elementos cambiantes de un mercado a otro.