Cada producto tiene un mínimo esperado por el consumidor. La idea es, que según la naturaleza del bien o del servicio, éste tenga una esencia mínima. Por ejemplo, cuando hablamos de una hamburguesa esperamos por lo menos encontrarnos con dos panes y una carne. Cuando pensamos en un hotel, al menos llega a nuestra mente un cuarto con una cama.

 

Sin embargo, en la actualidad, dada la variedad de extensiones de línea es común empezar a ver en el mercado algo que ya se puede definir como una tendencia: los antiproductos. Se trata entonces de productos que renuncian a su esencia o a sus mínimos esperados, para ofrecerle otra alternativa a su público objetivo.

 

A continuación, les compartimos una lista de varios antiproductos que hemos identificados:

 

  • Café descafeinado
  • Leche deslactosada
  • Agua saborizada
  • Sal sin yodo
  • Azúcar light
  • Huevos sin yema
  • Cerveza sin alcohol

 

¿Conoces más?