Historia de marca Ramo: El secreto del Chocoramo


En 1950 aparece en Boyacá, en medio de un amor hogareño, la receta de una torta casera que se convertiría luego en uno de los productos más vendidos a nivel nacional.

 

Don Rafael Molano y su esposa Ana Luisa Camacho emprendieron un pequeño negocio de tortas al que llamaron Ramo. Los valores del negocio fueron establecidos desde un principio y priorizaron los elementos claves de la producción a partir de ese momento: excelente calidad, delicioso sabor, y constante frescura.

 

Los inicios del negocio Ramo, se establecieron en la pequeña cocina de esta familia, pero con su rápido crecimiento en Boyacá adquirieron plantas de producción que les permitieran mayor cantidad de producto para poder satisfacer la creciente demanda de las famosas tortas hogareñas Ramo, que fueron llamadas bajo el nombre Chocoramo.

 

El emprendimiento y entusiasmo de la pareja, los incentivó a expandirse a más regiones del país, y es así, como en 1967 luego de llevar produciendo 17 años a nivel regional decidieron abrir sus puertas y compartir su negocio en la región Antioqueña. Al ver el éxito de su producto en este departamento, la pareja continúo expandiendo su negocio y dos años más tarde llegaron a Mosquera, Cundinamarca con las famosas tortas Ramo que ya iban haciendo eco varias ciudades del país. Ramo era famoso por realizar su distribución a través de bicicletas, dejando en la mente de sus consumidores, la idea de una marca de guerreros.

 

Ramo comenzó a tener tanto éxito que logró posicionarse a nivel nacional a pesar de que aún no tenía presencia en varias regiones del país. Su famosa canción quedo ligada a la consciencia Colombiana desde el primer momento en el que la marca pauto con ella: “Feliz cumpleaños amiguito, te desea ponqué Ramo”.

 

Ramo con su crecimiento, también dio nacimiento a nuevos productos distintos a sus ponqués y tortas caseras. Don Rafael Molano y su esposa decidieron en 1973 tener su propia fuente de recursos de producción, y es así como construyeron plantas avícolas para suministrar huevos propios al negocio. 6 años más tarde, Ramo abre una nueva planta de producción en Palmira para facilitar la distribución a más lugares de Colombia. Con este mismo entusiasmo en 1996, Ramo empieza a producir su propia harina.

 

Con todos estos avances, Ramo expandió sus modelos de distribución a través de camiones que permitieran llegar el producto a más regiones del país. Ramo entró al siglo XXI con la intención de seguir la tradicional receta casera de sus reposterías, y así lo hizo. Como marca, ha hecho procesos de transformación y rejuvenecimiento que han permitido la adaptación constante de la marca con sus productos originales a los mercados emergentes en Colombia.  Contando con nuevas plantas de producción, Ramo ha logrado aumentar su demanda de producto quedando gravada en el corazón de los Colombianos como aquella marca de recetas del hogar, tradicionalmente deliciosas.

 

Actualmente la compañía tiene más de 4,000 empleados. Exporta a Estados Unidos, Australia, y busca llegar a Panamá y Canadá [1].

 

La diversificación del portafolio de sus productos, le ha permitido a Ramo expandir sus nichos de mercado abriéndose paso por consumidores diferentes en cada región. Cuenta con tres líneas específicas de productos: 1) Ponqués y panes. 2) Pasabocas (donde se encuentran los tostacos, maicítos, achíras y platanítos). 3) Galletas. Además de su tradicional sabor y sus famosos Chocoramos, la innovación ha sido uno de los elementos fundamentales que ha hecho que la marca perdure en el corazón y la mente de todos los consumidores.

 

Una marca construida a través del amor que logró crear relaciones con más de 200,000 clientes con su promesa de valor y su filosofía inicial, de hogar.

 

“Cuando pienso en familia no solo pienso en mis hijos, pienso en mis colaboradores, sus familias y en el aporte que juntos hacemos al desarrollo de un país”.

  • Rafael Molano

[1] (Dinero, 2017)

 

By | 2017-11-20T00:16:38+00:00 noviembre 20th, 2017|0 Comments

Deja un comentario